Las ideas son a menudo invaluables. Las patentes existen para evitar que otras personas y empresas exploten comercialmente los inventos ajenos sin el permiso expreso de sus creadores. Por eso, es fundamental aprender cómo patentar una idea.
En España, solo en 2023 se tramitaron 1.455 solicitudes de patentes, en su mayoría en el sector de tecnología médica. Para patentar una idea, tu invento debe cumplir con una serie de requisitos y pasar varias etapas de examinación.
Puede sonar complicado, pero una vez que concedida, la patente protegerá tu producto innovador durante décadas, tiempo de sobra para sacarle el provecho que tu creación te merece.
¿Qué es una patente?
Una patente es un título de propiedad que te brinda el derecho exclusivo sobre un invento, protegiéndolo del uso y la explotación comercial, por parte de otras personas y empresas, sin tu consentimiento.
Hay 2 cuestiones básicas y universales que debes tener en cuenta: las patentes son siempre temporales y territoriales; es decir, que son validas en el país o la región en donde se solicitan, y por un plazo determinado.
En España, las patentes tienen carácter nacional (rigen en todo el país) y se conceden por un plazo de 20 años. La entidad encargada de gestionar las patentes es la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM).
La OEPM también gestiona las solicitudes de patentes internacionales, validas en los 158 países adheridos al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT). Por su parte, las solicitudes para patentar una idea a nivel de la Unión Europea son gestionadas por la Oficina Europea de Patentes (EPO).
Los requisitos para patentar una idea
La OEPM establece 3 requisitos inamovibles que deben cumplir las ideas para poder acceder a una patente:
- Novedad: tiene que tratarse de una idea completamente nueva.
- Actividad inventiva: no puede ser una idea que, de forma evidente, cualquier experto en la materia podría inventar.
- Aplicación industrial: debe tratarse de una idea que pueda ser llevada a la práctica, que se pueda fabricar o llevar a cabo más allá de la abstracción.
Los modelos de utilidad
En España existe un título de propiedad similar a la patente, el modelo de utilidad. Este cumple una función similar, pero es a la vez menos riguroso en su solicitud y su vigencia es de solo 10 años, la mitad que la de una patente.
Un modelo de utilidad se diferencia de una patente en que se utiliza para proteger mejoras útiles de productos que ya existen, en lugar de inventos completamente nuevos. Es una protección legal pensada para aquellas ideas que no alcanzan a cumplir los requisitos de novedad de una patente.
Ventajas de patentar una idea
A nadie le gustan los trámites burocráticos, pero las ventajas de patentar una idea justifican con diferencia el tiempo (y las tasas) que deberás invertir para hacerlo. No se trata solamente de que nadie te copie la idea, sino de las posibilidades que la patente representa para ti y para tu negocio.
Echa un vistazo a las principales ventajas de patentar una idea:
- Protección legal: tu patente es el resguardo que te protege en caso de que otra persona invente y patente el mismo producto que tú has inventado.
- Explotación comercial: tú eres el único que tendrá derecho a explotar comercialmente tu invento, una enorme ventaja competitiva que te ayudará a posicionarte en el mercado.
- Valor intrínseco: si la patente despierta el interés de otras empresas, puedes ofrecer licencias o venderla, cediendo su uso al precio que negocies con la parte interesada en explotarla comercialmente.
- Acceso a financiación: las patentes son un factor clave a la hora de buscar financiación para tu negocio, ya que transmiten seguridad a los inversores.
- Imagen de marca: la patente te permitirá mantener la exclusividad respecto a la comercialización de tu invento, lo que te ayudará a posicionar mejor a tu negocio en el mercado y en la industria.
Cómo patentar una idea en España en 6 pasos
- Presentación de la solicitud de patente
- Admisión del trámite de solicitud de patente
- Examen de oficio de la solicitud de patente
- Emisión del Informe sobre el Estado de la Técnica
- Publicación de la solicitud en el BOPI
- Resolución de la solicitud
Antes de comenzar el proceso para patentar una idea, siempre debes estar seguro de que, al menos hasta donde puedes preverlo, tu idea es patentable.
Además, debes asegurarte de que no estés intentando patentar algo que ya existe. Indaga en el CEO (Consulta de Expedientes de la OEPM), en el Boletín Oficial de Propiedad Industrial (BOPI) y en el buscador de inventos de la OEPM, el INVENES.
También es recomendable que consultes a un especialista en patentes y propiedad intelectual que te ayude a determinar si tu idea cumple con los requisitos exigidos por la OEPM.
Por último, es fundamental que no divulgues tu idea públicamente antes de presentar tu solicitud, ya que esto puede afectar al requisito de novedad y, potencialmente, causar una desestimación.
1. Presentación de la solicitud de patente
El primer paso para patentar una idea es dar curso a la solicitud de patente ante la OEPM. La solicitud debe ir acompañada de una descripción de la invención junto con ilustraciones, bocetos o dibujos, y el comprobante del pago de la tasa correspondiente.
Junto con esta misma solicitud debes presentar una o varias reivindicaciones de novedad, un documento en el que se define y describe en detalle al objeto de la solicitud.
Las reivindicaciones son fundamentales, ya que las patentes se conceden sobre la base de su contenido, en apoyo de los bocetos y las descripciones incluidas en la solicitud.
2. Admisión del trámite de solicitud de patente
En los 10 días posteriores a tu solicitud, la OEPM te comunicará la admisión del trámite y te otorgará una fecha de presentación para tu invento; si encuentra errores en tu solicitud, te dará un plazo de hasta 2 meses para que los subsanes.
La fecha que se te otorga, en caso de que no haya errores, es la fecha en que presentaste la solicitud. Esta fecha establece el momento desde el que tu invento está oficialmente en proceso de ser patentado y, como tal, comienza a estar protegido.
3. Examen de oficio de la solicitud de patente
La OEPM procede a hacer un examen de oficio, una evaluación preliminar de los diferentes elementos de la solicitud: el resumen, las reivindicaciones y los bocetos aportados. En caso de encontrar errores, defectos o problemas, se te notificará y tendrás 2 meses para subsanarlos.
4. Emisión del Informe sobre el Estado de la Técnica
Aprobado el examen de oficio y previo pago de la tasa correspondiente, la OEPM realiza el Informe sobre el Estado de la Técnica (IET), en donde determina si existen antecedentes similares, total o parcialmente, a tu invento. Aquí es donde se certifica el carácter de novedad de tu idea.
Recibirás el IET junto con una opinión preliminar escrita, en donde se te comunicarán todos los defectos posibles en cuanto a los aspectos técnicos y formales presentes en tu solicitud de patente.
5. Publicación de la solicitud en el BOPI
Pasados 18 meses desde su presentación, la OEPM publicará tu solicitud (integra) en el BOPI y en el CEO, tras lo cual tendrás hasta 3 meses para solicitar, previo pago de la tasa correspondiente, el Examen Sustantivo.
Es fundamental que tengas muy en cuenta los plazos: entre la publicación oficial de tu solicitud en el BOPI y la conclusión del Examen Sustantivo, cualquier persona o empresa puede presentar una observación a tu solicitud.
6. Resolución de la solicitud
El Examen Sustantivo es la última instancia del proceso para patentar una idea en España. Si la OEPM no encuentra ningún problema, se te otorgará la patente de forma oficial; si hay algo que arreglar, tendrás 2 meses para hacerlo.
Durante los 6 meses siguientes a la concesión de la patente, cualquier persona tiene derecho a oponerse. Por supuesto, esta oposición debe estar debidamente justificada e implica todo un trámite en si mismo.
Pasados los 6 meses, el plazo de oposición caduca y la patente, ahora sí, te pertenece; al menos, por los próximos 20 años.
¿Cuánto cuesta patentar una idea en España?
Patentar una idea en España implica un coste que, como mínimo, se divide en 3 partes. Echa un vistazo a los montos, considerando el descuento ofrecido por hacer la presentación de forma telemática:
- Solicitud de patente: 87,03 €
- Informe sobre el Estado de la Técnica: 593,65 €
- Examen Sustantivo: 337,96 €
Así, el coste (mínimo) de patentar una idea en España asciende a 1.018,64 €.
En el coste de la solicitud de patente se incluyen 2 anualidades del mantenimiento de la vigencia de la patente, y es que todos los años (a partir del tercero) deberás pagar una tasa para mantener la propiedad de la patente.
A partir de la concesión de la patente, tienes 3 meses para pagar, por adelantado, el tercer año de vigencia, sin incurrir en recargos; al año siguiente, pagarás el cuarto año de patente; al siguiente, el quinto; y así sucesivamente.
El coste de la anualidad de las patentes en España aumenta año a año, y va desde 18,85 € por el tercer año de vigencia, hasta 499,85 € por el vigésimo año de vigencia.
Patentes vs derechos de autor: ¿en qué se diferencian?
Es un error común confundir los conceptos de patente y derechos de autor, y es que se trata de resguardos similares hechos para creaciones diferentes.
Para empezar, las patentes se engloban en lo que se conoce como los derechos de propiedad industrial, mientras que los derechos de autor forman parte de la propiedad intelectual.
Mientras que las patentes protegen la propiedad de inventos concretos, los derechos de autor protegen todo tipo de creaciones artísticas y literarias publicadas en cualquier formato.
Lo que puedes patentar (y lo que no)
A grandes rasgos, se puede patentar cualquier invento que cumpla con los requisitos impuestos por la OEPM, es decir, que sea novedoso e inventivo y que tenga una aplicación industrial.
Dicho esto, hay una serie de inventos que no pueden ser patentados:
- Los inventos que sean contrarios al orden público.
- Las variedades vegetales y las razas animales.
- Los procesos biológicos de obtención de vegetales o animales.
- Las secuencias genéticas y de ADN.
Además, claro, de que no puedes patentar algo que no sea un invento, como teorías, obras artísticas, métodos matemáticos o publicaciones científicas.
Qué hacer después de patentar una idea
Una vez que la OEPM te concede la patente de tu invento, tienes 3 posibilidades:
Explotar la patente
Explotar la patente implica, simplemente, sacarle provecho comercial: producir y vender tu producto.
Dependiendo del invento en cuestión, esto puede implicar una inversión considerable, por lo que es probable que necesites buscar inversores o acceder a líneas de financiación.
Por supuesto, si explotas tu patente tú mismo, tienes total control sobre el proceso y acceso exclusivo a los beneficios. Sin embargo, conviene saber que tienes otras opciones.
Transmitir la patente
Transmitir tu patente implica transferir la propiedad de la patente a otra persona, física o jurídica: implica vender tu patente.
Las razones para hacer esto pueden ser muchas, pero en general se reducen al monto que logras negociar a cambio de tu patente o a que no tienes la capacidad técnica ni financiera para afrontar su explotación por ti mismo.
Muchos inventores optan a menudo por vender sus patentes, y es que, siempre dependiendo del potencial que encierre el invento, estas pueden llegar a valer mucho dinero para las empresas, en especial si ya tienen toda la infraestructura industrial y empresarial necesaria para sacarles el máximo provecho.
Licenciar la patente
Un punto medio entre explotar tu mismo tu patente y venderla es ofrecerla en modalidad de licencia. Una licencia le da permiso a otra persona o empresa de hacer uso de tu patente, sin que esta deje de ser de tu propiedad.
Las licencias son quizás la forma más común de explotación de las patentes, en especial cuando los propietarios son personas físicas y no empresas.
Pueden ser exclusivas o no exclusivas, siendo las primeras mucho más deseadas, y permitir, o no, la sublicencia de la patente. En todo momento, sin embargo, mantienes la propiedad de tu patente (durante la vida de la patente, claro).
Vende tus productos patentados online
Patentar una idea puede sentirse como la culminación de un proceso creativo, pero no es más que el comienzo de una nueva etapa: vender tus productos patentados en tu propia tienda online nunca fue tan fácil.
Tu patente puede ser la base sobre la que construyas un negocio, una herramienta que te permitirá acceder a un mundo de oportunidades. Es el paso clave entre tu idea innovadora y la gran empresa que sueñas construir.
Preguntas frecuentes sobre cómo patentar una idea
¿Qué pasa cuando se cumple el plazo de 20 años desde la concesión de mi patente?
En España, el plazo de 20 años de validez de las patentes es improrrogable; es decir, que no puedes extenderlo. Una vez que vence una patente, su contenido y propiedad pasan al dominio público; es decir, que pierdes la exclusividad.
¿Cuánto se tarda en patentar una idea en España?
El proceso completo para patentar una idea en España conlleva un plazo de entre 2 y 4 años, dependiendo en gran medida de los errores que puedan hallarse en cada etapa del proceso y del tiempo que te demores en subsanar esos errores.
¿Qué sucede si alguien hace uso de mi invento patentado sin mi consentimiento?
Si alguien explota comercialmente tu invento patentado o una parte de tu patente (como los bocetos, por ejemplo) sin tu consentimiento, esta infringiendo la Ley de Propiedad Industrial y, como tal, da lugar a la presentación de una denuncia.